Corte ghanesa rechaza liberar fragata argentina retenida por fondos buitre
Un juez de Ghana rechazó el jueves la petición de Argentina de liberar a la Fragata Libertad, un buque escuela de la Armada retenido con su tripulación en un puerto cerca de Accra por un reclamo de fondos especulativos que piden el pago de bonos soberanos en default.
«No hay bases suficientes expuestas por el demandante (Argentina) para desestimar la sentencia del tribunal. La moción queda rechazada», dijo el juez Richard Adjei Frimpong, del Tribunal de Comercio de Accra.
Ninguna fecha fue fijada para una próxima audiencia.
Argentina invocó el martes la inmunidad diplomática para pedir al Tribunal de Comercio que liberara a la fragata retenida con más de 200 tripulantes desde el 2 de octubre en el puerto de Tema, 25 kilómetros al este de Accra, la capital de este país del este de África.
El abogado de NML Capital, el fondo que según el gobierno argentino tiene su sede en las Islas Cayman, adujo sin embargo que Buenos Aires había renunciado previamente a la inmunidad relacionada con este caso.
El abogado que representa al gobierno argentino, Larry Otu, recordó que la fragata necesita repostar para que sus generadores sigan funcionando, por lo cual el tribunal del país africano pidió que las dos partes lleguen a un acuerdo sobre los problemas logísticos.
La autoridad del puerto de Tema, el más importante de Ghana, Richard Anamoo, dijo a la AFP que el buque no necesitaba moverse para repostar.
La tripulación «está bien»
Anamoo añadió que la tripulación del buque argentino estaba invitada a recorrer los alrededores mientras estén en el país.
«Nadie los obliga a quedarse a bordo», dijo el responsable del puerto. «Tienen libertad para desplazarse en los alrededores», añadió.
La fragata está amarrada entre un crucero y pesqueros de arrastre en el bullicioso puerto de Tema. En la cubierta se podían ver este jueves a docenas de marinos, constató la AFP.
«No sabemos cuánto tiempo tendremos que estar aquí», dijo a la AFP el teniente argentino Luis Melián, jefe de comunicaciones del buque. El marino no quiso comentar cómo la tripulación del buque pasaba el tiempo. Uno de ellos estaba saltando la cuerda.
En Buenos Aires, una fuente de la Marina dijo este jueves a la AFP que la tripulación de la Fragata Libertad «está bien».
Los miembros de la tripulación «están todos bien y se comunican con sus familiares», dijo la fuente que pidió el anonimato, sin añadir más detalles.
Un total de 69 guardamarinas argentinos en viaje de instrucción integran la dotación del buque retenido en Ghana, pero el 2 de junio pasado también embarcaron como invitados marinos extranjeros en el puerto de Buenos Aires.
Entre ellos, iniciaron el viaje ocho marinos de Uruguay, 15 de Chile, así como también uno de Bolivia, Brasil, Paraguay, Surinam, Perú, Sudáfrica y Venezuela, según un comunicado de la Marina.
La fuente dijo que desconoce cuántos marinos extranjeros se encuentran ahora en el buque debido a que «algunos invitados hacen el viaje sólo por etapas».
«Ataques a la Argentina»
El gobierno argentino no se había pronunciado aún al mediodía del jueves (hora de Buenos Aires) sobre la decisión del juez de Ghana.
La semana pasada el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner afirmó que la medida de Ghana «es violatoria de la Convención de Viena sobre inmunidad diplomática». Según la cancillería, con este caso «los fondos buitres han cruzado un nuevo límite en sus ataques a la Argentina».
Entre 2005 y 2010, Argentina refinanció y normalizó con acreedores un 93% de la deuda declarada en ‘default’ en 2001, por casi 100.000 millones de dólares, pero quedó un remanente de bonos en manos de fondos especulativos que quieren recuperar el 100% de la deuda más intereses litigando en los tribunales.
La otra deuda por refinanciar que le resta el país es con el Club de París, por más de 6.500 millones de dólares.
También la semana pasada, el ministerio de Relaciones Exteriores argentino indicó que el grupo NML pertenece «al especulador internacional Paul Singer y es el principal financista del lobby que opera en la justicia y el Congreso de los Estados Unidos con el nombre ‘ATFA’ (Grupo de Tareas Argentina) para perjudicar a nuestro país».
Durante cinco años, las operaciones de canje (swaps) ofrecidas por Argentina lograron la adhesión de grandes bancos y de financistas internacionales, que aceptaron nuevos bonos, en su mayoría ajustados por el índice de inflación o por el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).
Sin embargo algunos financistas cuestionaron las bajas cifras oficiales de la inflación (la tercera parte de la que indican evaluaciones privadas).

Quienes son los marinos chilenos que están en el buque?